Medios y Política en Argentina

Impacto de los medios en
la participación política

Temas Clave Medios de ComunicaciónJosé Eduardo Jorge

La Encuesta Comunicación y Cultura Política 2008. Principales conceptos e indicadores. Medidas de uso de los medios: intensidad de uso y propósito de uso. Orientaciones políticas: interés político, eficacia política y confianza en los medios. Apatía y cinismo político. Participación política. Formas de participación no institucionalizada. Hipótesis contrastadas. Modelos de regresión. Principales influencias sociales y demográficas. Parte 1: Los Medios de Comunicación en Democracia

________________

El presente artículo expone resultados de investigación acerca de la influencia de los medios de comunicación sobre el interés, el activismo y las actitudes de los argentinos hacia el sistema político, utilizando indicadores disponibles en dos estudios específicos: la Encuesta Comunicación y Cultura Política Gran La Plata 2008 (ECCP) –un estudio regional dirigido por el autor en el marco del Programa de Investigación y Desarrollo (PID) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)- y la onda 2006 de la Encuesta Mundial de Valores para la Argentina (World Values Survey ó WVS).

A partir de las bases de datos de ambos sondeos, elaboré modelos de regresión  a fin de evaluar el efecto de diversas medidas de uso de medios de comunicación sobre el interés por la política, el activismo político no convencional y varios indicadores de desconfianza y cinismo políticos.

Entre los principales resultados, surge que leer libros y diarios, así como informarse a través de una variedad de medios, está asociado en todos los casos con un mayor interés por la política, lo que respalda la Teoría de la Movilización Cognitiva. El interés también aumenta con el tiempo de exposición a la televisión, pero cae cuando la cantidad de horas es muy elevada. De todos modos, el efecto neto es positivo.

El activismo político se vincula especialmente con la lectura de libros, en tanto la televisión parece tener un impacto desmovilizador, resultado que tiende a abonar la Teoría del Malestar Mediático.

En la ECCP 2008, un cuestionario de preguntas estructuradas se aplicó, mediante entrevistas domiciliarias, a una muestra probabilística de 400 personas de 18 y más años de los partidos de La Plata, Berisso y Ensenada (Jorge, 2009 y 2008a).

La Encuesta Mundial de Valores 2006 es un sondeo de 1.000 casos en toda la Argentina, que forma parte de la cuarta onda 2005-2008 de la World Values Survey (WVS Association, 2009). Este estudio internacional, dirigido por Ronald Inglehart, ha acumulado desde su inicio en 1981 una base de datos de más de 340 mil entrevistados en 97 sociedades (Jorge, 2008b, 2008c y 2007a).

Uso de medios y actitudes políticas: conceptos

Antes de examinar los indicadores específicos que hemos analizado, introduciré los principales conceptos. Siguiendo a Newton (2000), una primera distinción es entre el “acceso” a un medio –como la posesión o no de una conexión a Internet en el hogar- y el “uso” efectivo del medio, por ejemplo, si el individuo que cuenta con acceso a Internet la utiliza realmente.

La “magnitud” o “intensidad de uso” es ya una medida cuantitativa de utilización de un medio. Para esto pueden emplearse escalas ordinales (“con frecuencia”, “en ocasiones”, etc.) o de intervalo, en términos de horas o minutos de uso durante un día “promedio”.

El siguiente paso es indagar para qué se usa cada medio, es decir, el “propósito de uso”. Las preguntas sobre los contenidos de los medios, a las que conduce la medición de los propósitos, son difíciles de enmarcar y muy pocas encuestas las incluyen de manera sistemática.

Finalmente, es necesario considerar la “confianza” que la gente deposita en los medios, sea como “fuentes de información” o como “instituciones” del sistema político. Este enfoque conceptual y operativo deriva con fuerza de la Teoría de los Usos y Gratificaciones (Ruggiero, 2000).

Entre las actitudes políticas que analizamos se destaca la implicación psicológica de los individuos en la política (Montero et al., 1998, p. 26). Uno de sus principales indicadores es el “interés político subjetivo”, que se define por “el grado de curiosidad que la política despierta en el ciudadano” (Ibíd.).

El interés guarda relación con otro fenómeno: el sentido de “eficacia política” del individuo, que depende del modo como éste se percibe a sí mismo en relación con el sistema político. Se distinguen dos aspectos. La “eficacia política interna” alude a la percepción que tiene el ciudadano de su capacidad de entender la política y participar en ella. La “eficacia política externa” es la creencia sobre el grado en que las autoridades e instituciones políticas están dispuestas a responder a las demandas de los ciudadanos.

Bajos niveles de eficacia se vinculan generalmente con la insatisfacción política, el desinterés y la falta de participación (Montero et al., op. Cit.; Cluskey et al., 2004; Almond y Verba, op. Cit.).

El “cinismo político”, otro fenómeno señalado como una tendencia creciente, consiste en un sentimiento de desconfianza y escepticismo generalizados que se extiende a los actores, las instituciones y el proceso político en general. Conduce a no esperar nada de la política y, por lo tanto, a desligarse por completo de ella (Dekker, 2005). Entre las personas desinteresadas por la política es posible distinguir al menos entre el grupo de los indiferentes y el de los “cínicos”  (White et al., 2000).

Desde la simple exposición a estímulos políticos por parte del individuo, hasta la ocupación de un cargo público, existe una gradación creciente de acciones políticas, cuyo modelo clásico es la “jerarquía de participación política” de Milbrath. La implicación aumenta con acciones como votar, tratar de persuadir políticamente a alguien, convertirse en miembro activo de un partido o postularse como candidato (Bucy, 2005).

Este modelo, que data de los años sesenta, se ha desactualizado. Todas sus actividades son “institucionalizadas” y “convencionales”: acciones rutinarias y aceptadas por la cultura predominante, que se llevan a cabo por canales institucionales.

La participación política “no convencional” y “no institucionalizada que, en la forma de petitorios, manifestaciones, boicots y otras acciones, no ha dejado de aumentar desde los 60, puede definirse con las notas opuestas: son actividades menos aceptables por las normas tradicionales –aunque se vuelven cada vez más aceptables- y tienen lugar por fuera de los canales institucionales.

Welzel, Inglehart y Deutsch las consideran una forma de capital social, con efectos tan “benéficos” como el que se atribuye a las organizaciones voluntarias (Welzel et al., 2005). Debido al carácter predominante que han adquirido,  tendremos en cuenta este tipo de activismo no convencional en nuestro análisis.

Hipótesis sobre la influencia de los medios

Las hipótesis que buscamos contrastar se refieren a la posible influencia de los medios sobre las variables de la cultura política que acabamos de señalar. Para ello, con los indicadores disponibles en la ECCP Gran La Plata 2008 y la WVS  o Encuesta Mundial de Valores Argentina 2006, calculamos varios modelos de regresión logística que tienen como variable dependiente los indicadores de interés por la política, activismo político no convencional, eficacia política externa y cinismo y desconfianza política.

Intentamos determinar si diversos indicadores sobre uso de medios se encuentran entre las influencias significativas en cada uno de estos modelos. Los Cuadros Nº 1 y Nº 2 detallan los indicadores empleados.

Cuadro Nº 1 – Actitudes y Comportamientos Políticos
Variables e Indicadores

VARIABLE

INDICADORES

ECCP 2008

WVS 2006

Interés por
la Política
“¿En qué medida está Ud. interesado por la política?”. Muy interesado, Bastante interesado, No muy interesado, Nada interesado
Activismo Político No Convencional De estas  formas de acción política, “quisiera que me dijera, para cada una, si Ud. ya la ha hecho, si podría hacerla o si nunca la haría”:
-Firmar un petitorio, asistir a una manifestación, participar en boicots, participar en una huelga no autorizada, ocupar edificios o fábricas -Firmar una petición, participar en manifestaciones pacíficas, secundar boicots
Eficacia política externa “¿Considera que los dirigentes políticos se preocupan de lo que piensa la gente como Ud.?” Mucho, bastante, poco, nada.  
Cinismo y Desconfianza  Política Para cada una de estas instituciones, “¿podría decirme cuánta confianza tiene: mucha confianza, bastante confianza, no mucha confianza o ninguna confianza?”: Partidos Políticos
-Como funciona el sistema político, ni siquiera el mejor gobierno puede solucionar los problemas (escala acuerdo / desacuerdo)  
Las elecciones son una buena forma para que los gobiernos presten atención a lo que piensa la gente (escala acuerdo / desacuerdo)

 Cuadro Nº 2 – Uso de Medios de Comunicación
Variables e Indicadores

VARIABLES

 

ECCP 2008

Medio Aspecto Medido
TV, Radio, Diarios, Internet Uso Usa / No usa
Magnitud de Uso -TV / Radio / Internet: horas que usa en un día promedio de semana
-Diario: Frecuencia de lectura (escala ordinal)
Propósito de Uso -TV: es / no es el principal entretenimiento (escala de acuerdo)
Propósito de Uso y Confianza Fuentes “más confiables” para informarse sobre política: TV, Radio, Diarios, Internet, Amigos, Familiares, Otra, Ninguna
 

WVS 2006

Diarios, Libros,  Revistas, Internet, “Programas Informativos de TV o Radio”, “Informes Especiales de TV o Radio” Uso y Propósito de Uso Usó / No usó la semana anterior “para saber lo que pasa en el país y en el mundo”
Magnitud de Uso (indicador construido por el autor) Índice de Uso de Medios:  Número de medios usados por el entrevistado (escala 0 a 6) 

Las dos encuestas poseen algunos indicadores en común, pero mientras la WVS o Encuesta Mundial de Valores aborda un espectro muy amplio de valores, la ECCP es un estudio enfocado en la cultura política y los medios.

Respecto a los medios, como bien apunta Newton (2000), son pocos los sondeos comparativos internacionales que incluyen preguntas sobre ellos. Los que lo hacen son generalmente selectivos y están limitados a unas pocas preguntas. La WVS 2006 contiene una pregunta en la que presenta una lista de medios e indaga si el entrevistado los utilizó la semana anterior “para saber qué es lo que pasa en el país y en el mundo”.

Debido a este fraseado y a la especificidad de la lista –que no incluye a la televisión y a la radio como tales, sino a sus “programas informativos” e “informes en profundidad”- este indicador combina de manera indisociable uso y propósito de uso. No mide la intensidad de uso, aunque es posible suponer que la mayoría de quienes utilizaron un medio la semana anterior lo hace con alguna regularidad.

Nuestra ECCP 2008 interroga sobre varias dimensiones del uso de la TV, los diarios, la radio e Internet, aunque omite los libros y las revistas. Un punto a destacar es que mide la exposición a la TV –y el uso de la radio e Internet- en una escala de 0 a 13 horas. Esto es importante, porque algunos de los efectos que se atribuyen a la TV podrían encontrarse o ser más ostensibles en niveles muy elevados de tiempo de exposición. La onda 1999 de la Encuesta Mundial de Valores para la Argentina midió el tiempo de exposición a la TV, pero en una escala de hasta 3 horas.

La ECCP pregunta además si la televisión es el principal entretenimiento del encuestado –en una escala que va de “total acuerdo” a “total desacuerdo”-, pues hipótesis como las de Putnam afirman que este uso específico de la TV tiene un impacto cívico y político negativo.

Resultados del análisis

En otros trabajos hemos examinado la evolución del interés por la política, el activismo no convencional y la confianza en las instituciones en nuestro país desde la recuperación de la democracia (Jorge, 2010a, 2008c y 2007a; para un panorama de la evolución del activismo institucionalizado, ver también Jorge, 2008b).

Siguiendo un proceso que ha sido común a las democracias nuevas, en la Argentina estos tres aspectos de la cultura política exhibían niveles muy elevados en 1984, pero se desplomaron ya en la segunda mitad de los ochenta, a medida que se frustraban las expectativas de rápida reparación que se habían depositado en el sistema.

El interés por la política y la confianza en las instituciones, que se vieron especialmente afectados por el colapso que sufrió el país durante el cambio de siglo, experimentaron una leve recuperación al promediar la primera década del siglo XXI. El activismo no convencional también ha tenido un resurgimiento en ese periodo. Este es el punto en el que nos encontramos en la onda 2006 de la WVS y en la encuesta regional ECCP del año 2008.

En el Gráfico Nº 1, los índices superiores de interés y activismo, lo mismo que el menor grado de desconfianza en los partidos que presenta el Gran La Plata al compararse con el total nacional, son esperables en una región que se caracteriza por un nivel educativo más alto que el promedio argentino y que constituye además un importante centro político y administrativo.

El Gráfico Nº 2 muestra el resto de los indicadores políticos abordados en este trabajo. Se trata de medidas de eficacia personal y cinismo político, que en este caso pertenecen exclusivamente al Gran La Plata.

Gráfico Nº 1
Interés, Activismo No Convencional y Desconfianza en los Partidos
En % de la población

Interés y Activismo Político en Argentina
Los tipos de acciones no convencionales medidas por ambas encuestas se detallan en el Cuadro Nº 1. Fuente: Jorge, José Eduardo (2010): “Impacto de los medios de comunicación sobre el interés y el activismo político de los argentinos. Un análisis a partir de encuestas nacionales y regionales”, Question, 1(27). Encuesta ECCP 2008.

Gráfico Nº 2
Eficacia Personal y Cinismo Político – Gran La Plata 2008
En % de la población

Eficacia Personal y Cinismo Político en Argentina
Fuente: Fuente: Jorge, José Eduardo (2010): “Impacto de los medios de comunicación sobre el interés y el activismo político de los argentinos. Un análisis a partir de encuestas nacionales y regionales”, Question, 1(27). Encuesta ECCP 2008.Encuesta ECCP 2008

Nos proponemos indagar la influencia de los medios de comunicación sobre estos seis indicadores de la cultura política.

Nuestro procedimiento consiste en calcular modelos de regresión logística para cada una de las seis medidas, consideradas como variables dependientes, a fin de determinar el conjunto de variables que ejercen una influencia significativa sobre ellas, y ver si –y con qué peso relativo- aparecen entre estas influencias las diversas medidas de uso de medios.

Hemos calculado las regresiones del interés, el activismo y la desconfianza en los partidos con los datos de las bases ECCP 2008 y Encuesta Mundial de Valores o WVS 2006 (y en el caso del interés y el activismo, también con la WVS 1999, para contar con otro elemento de comparación, aunque este sondeo posea pocos indicadores de uso de medios).

Las regresiones de las otras tres medidas –de eficacia personal y cinismo político- se construyeron a partir de nuestra ECCP 2008. Las Estadísticas sobre medios y política en Argentina anexas -Tablas Nº 1, Nº 2, Nº 3 y Nº 4- presentan el detalle de los 11 modelos principales –en todos los casos regresiones binarias [1]– en los que se basa nuestro análisis. En las mismas tablas se hace referencia a algunos resultados puntuales de otros modelos complementarios ensayados con diferentes variables de uso de medios, que aportan información adicional.

Los Cuadros Nº 3 y Nº 4 traducen los resultados de los modelos anexos en términos más simples e intuitivos. En el caso de las influencias o predictores no comunicacionales, en estos cuadros se listan sólo las principales (sin entrar, además, en el detalle de los indicadores específicos).

El signo (+) indica que la influencia considerada hace aumentar la probabilidad del fenómeno predicho por el modelo;  el signo (–), que la hace disminuir. La expresión “No sig.” nos dice que la variable no es significativa en esa encuesta. Por ejemplo, en el Cuadro Nº 3, cuanto mayor es el nivel educativo de las personas, mayor es la probabilidad de que ellas se interesen por la política en la WVS 2006 y la WVS 1999. En cambio, el nivel educativo no resultó una influencia significativa en la ECCP 2008. Un casillero en blanco significa que no hay datos de la variable predictora en esa encuesta. 

Cuadro Nº 3
Interés, Activismo No Convencional y Desconfianza en los Partidos – Principales Influencias y Medios de Comunicación – Análisis de Regresión Logística

PREDICTORES

ECCP 2008

WVS 2006

WVS 1999

Interés por la Política

Nivel Educativo

No sig.

+

+

Confianza en los Partidos

+

+

+

Valores Prodemocráticos

+

+

+

Sexo: Mujer

No sig.

Medios Leer Libros (semana anterior)  

+

 
Leer Periódicos (semana anterior)

+

Índice de Uso de Medios

+

Leer el Periódico todos los días

+

 
TV: Horas de Exposición

+

TV: Fuente de Inf. Pol.  Confiable

TV: Principal Entretenimiento

 

Activismo Político No Convencional

Nivel Educativo

+

+

+

Interés por la Política

+

+

+

Inserción en Org. Voluntarias

No sig.

+

+

Valores Prodemocráticos

+

+

No sig.

Valores Postmaterialistas

+

+

+

Medios Leer Libros (semana anterior)  

+

 
Índice de Uso de Medios

+

TV: Horas de Exposición

 
TV: Fuente de Inf. Pol.  Confiable

Periódico: Fuente de Inf. Pol.  Confiable

 

Desconfianza en los Partidos políticos

Interés por la Política

 
Valores Prodemocráticos

Puede haber Democracia sin Partidos

+

 
Cinismo Político

+

Medios Leer Periódicos 

(cualquier frecuencia)

 
TV: Fuente de Inf. Pol.  Confiable

TV:  Informes en Profundidad (semana anterior)  

Usar Internet (semana anterior)

+

Lo primero a destacar es que, si bien diferentes variables de medios de comunicación se hallan entre los factores que influyen sobre el interés por la política y el activismo no convencional, están lejos de contarse entre las más importantes.

En el caso de la desconfianza en los partidos, la eficacia personal y el cinismo, la influencia, además de no ser muy relevante, parece también más circunstancial. Los resultados dan sustento en general a la teoría de la movilización cognitiva, pero brindan asimismo evidencia a favor de algunas hipótesis de la teoría del malestar, especialmente las que apuntan a la televisión.

Cuadro Nº 4
Indicadores de Cinismo Político Principales Influencias y Medios de Comunicación  – Análisis de Regresión Logística

PREDICTORES Ni el mejor gobierno soluciona los pro- blemas Los políticos no se preo- cupan NADA  Desacuerdo: con elec- ciones los gobiernos prestan atención 
Nivel Educativo

No sig.

Valores Prodemocráticos

Ambiente Institu-
cional
Situación Política Neg.

+

+

No sig.

Situac. Económica Neg.

No sig.

No sig.

+

Desconfianza Partidos

No sig.

+

+

Corrupción funcionarios: “Casi todos”

No sig.

+

+

Capital Social Confianza Interpersonal

No sig.

No sig.

Pertenencia a Org. Voluntarias

No sig.

Medios TV: Hs. de Exposición

+

No sig.

TV: Fuente de Inf.

Pol.  Confiable

No sig.

No sig.

TV:  Principal Entretenimiento

No sig.

No sig.

Periódicos: Fuente de Inf. Pol. Confiable

No sig.

No sig.

Principales influencias sociales y demográficas

Veamos primero los determinantes de mayor peso y demás predictores no mediáticos. La educación, particularmente la instrucción alta –universitaria, completa o no-, es gravitante tanto para el interés por la política como para el activismo.

La instrucción está fuertemente relacionada con la eficacia interna (la idea de que “la política no es tan complicada y se entiende”) y, al introducir esta eficacia en la regresión del interés de la ECCP 2008, el nivel educativo deja de ser significativo.

La educación también se halla asociada positivamente con la eficacia externa: en el Cuadro Nº 4, a mayor instrucción, menor es la probabilidad de creer que “los políticos no se preocupan nada por lo que piensa la gente como uno”. Asimismo, la instrucción hace menos probable pensar que “ni siquiera el mejor gobierno puede solucionar los problemas”.

Pero el más poderoso predictor del interés por la política en las tres encuestas es, por lejos, la confianza en los partidos políticos. En los modelos, el odds de estar interesado es de 12 a 7 veces mayor entre quienes confían “mucho” o “bastante” en los partidos que entre los que no tienen “ninguna” confianza (Tabla Nº 1 de las Estadísticas sobre medios y política en Argentina).

Esto sugiere que la pérdida de credibilidad de las instituciones políticas y la declinación del interés por la política entre los argentinos son fenómenos causalmente conectados.

A su vez, el interés es un importante predictor del activismo –si bien no tanto como la educación-, pero no de los indicadores de cinismo, ni del sentido de eficacia externa.

Los valores prodemocráticos parecen ser vitales. A través de distintos indicadores, son significativos en 10 de los 11 modelos. Las actitudes prodemocráticas promueven el interés y el activismo, alientan el sentido de eficacia externa, aminoran la desconfianza en los partidos y reducen el cinismo. En cuanto a los valores postmaterialistas (Inglehart, 1997), adquieren un peso significativo para el activismo.

Los efectos del capital social [2] van en la misma dirección que los que poseen los valores prodemocráticos, aunque no son tan intensos y extendidos. Especialmente por medio de la inserción en organizaciones voluntarias y, más esporádicamente, de la confianza interpersonal, el capital social ejerce un influjo positivo sobre el activismo, el interés (Tabla Nº 1 en las Estadísticas anexas) y la eficacia externa, al tiempo que hace disminuir el cinismo.

Las evaluaciones negativas del entorno institucional –las ideas de que “casi todos” los funcionarios son corruptos y de que la situación política del país es mala, así como la desconfianza en los partidos– tienen un vínculo sólido con el cinismo.

En el caso del activismo político, los resultados son mixtos. La percepción de una elevada corrupción y de una situación política negativa vuelve el activismo menos probable, pero los que creen que en la Argentina se respetan poco o nada los derechos humanos y que el país “está gobernado por grandes intereses” se encuentran entre los más activos (Tabla Nº 2 de las Estadísticas anexas).

Las diferencias de género sólo son significativas en el interés por la política: las mujeres se interesan menos que los varones; el sexo no incide, sin embargo, ni en el activismo ni en el resto de los indicadores.

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José Eduardo Jorge (2010): Impacto de los Medios de Comunicación
sobre el 
Interés y el Activismo Político de los Argentinos. Un Análisis
a Partir de Encuestas Nacionales y Regionales,
Question 1(27)
Texto editado por el autor en enero de 2016
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Cambio Cultural
Cultura Política Argentina

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NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA

[1] Las variables dependientes se han transformado en dicotómicas como se indica a continuación. Interés por la Política: “1”, bastante o muy interesado; “0”, poco o nada interesado. Activismo Político No Convencional: “1”, realizó alguna acción; “0”, no realizó ninguna acción. Desconfianza en los Partidos Políticos: “1”, ninguna confianza; “0”, mucha, bastante o no mucha confianza. “Ni siquiera el mejor gobierno…”: “1”, de acuerdo o totalmente de acuerdo; “0”, en desacuerdo o totalmente en desacuerdo (la escala no contempla una categoría intermedia). “Las elecciones hacen…”: “1”, en desacuerdo o totalmente en desacuerdo; “0”, de acuerdo o totalmente de acuerdo. “Los políticos se preocupan…”: “1”, nada; “0”, mucho, bastante o poco.

[2] Definimos el capital social como la reserva de asociaciones voluntarias, confianza y normas de cooperación que posee una comunidad como recursos para la acción colectiva (Putnam, 1993 y 2000). Para una radiografía del capital social en la Argentina, ver Jorge, 2008b.